La Buenos Aires que descubrió el joven Borges no era la misma que habia dejado siete años antes, sino que era más vibrante, centelleante y perfecta para su imaginación. Con la ayuda de Macedonio Fernandéz, amigo del padre de Jorge Luis y poeta también, Borges prosperó. Escribió poemas hablando de la ciudad y de la cultura argentina. En 1923, apareció el primer libro de sus poemas, llamado Fervor de Buenos Aires. Esta colección fue la primera de muchas que publicaría durante su vida. En el mismo año, Borges volvió a Suiza con la familia para que su padre continuara su tratamiento (era casi ciego). Jorge Luis, abandonando el movimiento del ultruísmo, comenzó a jugar con la realidad en sus cuentos y poemas.
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Esta imagen de la bandera de argentina fue tomada de
Theodora flags
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Esta imagen de la bandera de Buenos Aires fue tomada de
Flags of the World
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Una vez más en Buenos Aires, buscó la cultura única de esa ciudad; los locales le facinaban y los miraban. La escritura de Borges cambiaba sútilmente. Su ecritura era influída por varios escritores y filósofos. Borges tomaba inspiración de Keats, Coleridge, Kalevala, Milton y otros. Del filósofo inglés George Berkley, Borges developó sus propias ideas relacionadas con la realidad. Jugó con la idea de que la realidad no existía solamente en una dimensión, sino en muchas y nuestra realidad no es la única posibilidad. Ese tema aparece por muchas partes de la obra de Borges, sobre todo en sus cuentos.
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